EMBLEMAS DEL TERRORISMO DE ESTADO: La participación civil se deshilvana en Bahía Blanca mientras avanza el tercer juicio

EMBLEMAS DEL TERRORISMO DE ESTADO: La participación civil se deshilvana en Bahía Blanca mientras avanza el tercer juicio

8 de septiembre de 2015 – Diego Kenis -periodista de Agencia Paco Urondo- detalló el sábado pasado a Despacito y por las piedras sobre “El Juicio de la Armada”, el tercero de lesa humanidad que se desarrolla en Bahía Blanca. En los alegatos de la semana pasada el Ministerio Público solicitó penas para 23 represores y -“como reivindicación a la memoria histórica y las víctimas que fueron difamadas por el diario La Nueva Provincia”- que la resolución del veredicto sea pública y destacada como un “derecho a réplica colectiva”. El otro foco de atención es la situación del presidente de la Cámara Federal de esa ciudad e imputado por crímenes cometidos por la Triple A y como servicio de Inteligencia, Néstor Luis Montezanti, quien tras ser “declarado en rebeldía” no declaró hoy -por cuarta vez consecutiva- ante el juez Ramos Padilla pero sí lo hizo para “el diario de los Massot” -otro imputado- y espera en la semana de “luz verde” para el juicio político en el Consejo de la Magistratura. Similitudes con los años de complicidad, impunidad y vaciamiento del fuero federal de Mendoza y con los antecedentes de Otilio Romano, próximamente condenado.

lnpsEl periodista explicó que en el debate presente se juzga la responsabilidad de la Armada Argentina en la represión en la ciudad del sur bonaerense, “con eje en torno a la base naval Puerto Belgrano”, contra 23 acusados entre “marinos, prefectos, militares, personal penitenciario y de la Policía bonaerense”, para quienes 18 de ellos, los representantes del Ministerio Público pidieron condenas a prisión perpetua.

Pero además, la trascendental solicitud para que al momento del dictamen -se espera que para noviembre- el Tribunal Oral Criminal en lo Federal “disponga la publicación de la resolución del veredicto en La Nueva Provincia” da continuidad a la conformidad que referentes y Organismos de Derechos Humanos tienen respecto de la labor de los fiscales José Nebbia y Miguel Palazzani y de sus antecesores Hugo Cañón y Abel Córdoba, todos ellos “a la altura de las circunstancias históricas” que significa y ha significado el proceso de Memoria, Verdad y Justicia en Bahía Blanca.

Diego Kenis sobre lesa humanidad y participación civil en Bahía Blanca. Despacito y por las piedras, 5 de septiembre de 2015.

El Delegado

La Nueva Provincia es el diario histórico, tradicional y actualmente único que existe en la ciudad, siempre con otros medios de comunicación y bajo propiedad de la familia Massot. Kenis explicó que la solicitud fiscal tiene que ver con crímenes analizados durante el juicio, en los que está implicada la empresa y principalmente su actual director, Vicente Massot, y con la continuidad en democracia de una estrategia de “desinformación” a la sociedad a través de su línea editorial.

massEn 1975 se dio “un conflicto gremial muy importante” en el diario, “un año después Enrique Heinrich y Miguel Ángel Loyola -líderes del Sindicato de Artes Gráficos y representantes de los trabajadores del diario- “fueron desaparecidos y asesinados”. Entre las novedades surgidas en los alegatos figuran “actas notariales que revelan una vinculación fluida de Vicente Massot en la negociación gremial y la presión contra los delegados”. A pesar de sus “coartadas”, los expedientes indican que “el delegado” por la familia empresaria era él y que articulaba con Prefectura Naval, “la mano de obra de esos crímenes”. Massot está procesado por otras causas y actualmente se tramita -no sin “diluciones”- su prisión preventiva.

Describieron Palazzani y Nebbia en los alegatos en relación a la falsedad y ocultamiento de La Nueva Provincia sobre esos crímenes: “El caso de Heinrich y Loyola debe ser juzgado en su debido contexto, porque expresa en sí mismo los componentes del fenómeno de terrorismo cívico-militar. Con esto, queremos significar que la empresa de persecución, demonización y marcación del blanco [señalización del enemigo] que existió en torno al conflicto gremial-laboral suscitado al interior de la empresa La Nueva Provincia, y particularmente sobre ambas víctimas, representa una paradigmática demostración de lo que debe entenderse por colaboración, coordinación y complementación del sector civil con las fuerzas estatales, para el desarrollo de la inteligencia sobre los blancos de ataque”.

Para Kenis, la posibilidad de este “derecho a réplica colectivo es una reparación que implica a las víctimas que fueron llamadas delincuentes subversivos o terroristas” y también permite a la sociedad otra lectura histórica de los hechos. Porque Bahía Blanca “lleva años de una tarea de desinformación e instalación de la mentira muy efectiva de parte de La Nueva Provincia, ya que ni siquiera menciona a los juicios, que es algo imposible de tapar”. Y agregó que esto lleva a la ciudadanía “a un estado de indefensión” y a que la sociedad “no se plantee la verdad de lo ocurrido”.

El Abogado

Son varios los puntos de contacto entre la situación actual del presidente de la Cámara Federal de Apelaciones de Bahía Blanca, Néstor Montizanti, con las de pocos años atrás de los principales exfuncionarios judiciales acusados en la actual megacausa por delitos de lesa humanidad de Mendoza, Otilio Roque Romano y Luis Francisco Miret: conformación en democracia de una justicia federal que asegure la impunidad, crisis de esas instituciones por el denodado avance de las causas, denuncias y pruebas contra magistrados y funcionarios, desacreditación académica -en diciembre pasado no prosperó una denuncia en el Consejo de la Magistratura para que en juicio académico sea destituido del Departamento de Derecho de la Universidad Nacional del Sur-, procesos de destitución dilatados o interrumpidos por fuga, eventual juzgamiento y condena.

montezsEl rol civil, cada vez más evidente en el conocimiento que se adquiere de lo que fue el terrorismo de Estado en esa ciudad militarizada, hace que la gravedad del comportamiento de Montizanti haya sido “poco visibilizado por la prensa bahiense” y muestra el panorama de lo que fue la colaboración de civiles como él y Massot, “de gran poder y presuntos faros intelectuales del pensamiento de derecha y reaccionario, que además se dan el lujo de hacerlo evidente”.

Hoy Montezanti finalmente se presentó “a declarar” y entonces sí La Nueva Provincia decidió “abrir” sus páginas. Entre otras joyitas vertidas hoy al diario de Vicente Massot -otro imputado por delitos de lesa humanidad-, indicó que lo persiguen por rosista. También que la sociedad argentina es “culposa y (está) enferma de demencia colectiva”, según posteó hace minutos el periodista.

El actual presidente de la Cámara está imputado por más de una veintena de delitos perpetrados en 1974 y 1975 por la Triple A y como servicio de Inteligencia del batallón 601-de la cual era parte probadamente, según los recientes archivos desclasificados- y  además en su testimonio, una víctima señaló que en 1977 Montezanti era el abogado ante el cual a punta de pistola le hicieron firmar falsas declaraciones en el V Cuerpo del Ejército.

Kenis lo definió como “un imputado con la particularidad de que al ser camarista no puede ser llamado a declarar por la fuerza pública” y eludió ser indagado por cuestiones de agenda, un presunto parte de enfermo y pretendió ordenarle al juez Ramos Padilla. Todo este ya “frondoso expediente” posiblemente sea añadido en la sesión plenaria de este miércoles en el Consejo de la Magistratura, después del dictamen favorable que la Comisión de Disciplina dio la semana pasada para su enjuiciamiento.

“Lo grave es que todavía es presidente de la Cámara, de la cual es un símbolo de una época, que con otros integrantes resolvió a nivel nacional sobre las inconstitucionalidad de las leyes de Obediencia Debida y los indultos del menemismo. Y la Cámara quedó en manos de gente como Montezanti. Un símbolo de época que por suerte está por terminar”, concluyó el periodista.

Fotografías: H.I.J.O.S. Bahía Blanca.

Leave a reply