CUATRO MUERTOS EN LO QUE VA DE 2015: La violencia institucional en la Córdoba de De la Sota

CUATRO MUERTOS EN LO QUE VA DE 2015: La violencia institucional en la Córdoba de De la Sota

18 de febrero de 2015 – El periodista cordobés Waldo Cebrero, especializado en violencia institucional, dialogó el último sábado en “Despacito y por las Piedras” acerca de la vulneración de derechos humanos que atraviesa su provincia en materia de seguridad. El empoderamiento policial de la mano del gobernador José Manuel De la Sota, solo en lo que va de 2015 ha dejado un saldo de cuatro jóvenes muertos. Ofreció además información detallada sobre la investigación judicial que se lleva adelante por la dudosa muerte de Ismael Sosa, cuyo cuerpo apareció sin vida en las aguas del Río Embalse el pasado 26 de enero.

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Mendoza y demás provincias del país no escapan a la realidad cordobesa  respecto a violencia institucional, teniendo en cuenta que Cebrero explicó que la policía es allí el actor principal del atropello a los derechos humanos de los sectores populares, al que se suma el sistema penitenciario por las alarmantes condiciones que presentan las cárceles. No obstante, aclaró que la trayectoria de la policía del gobernador Juan Manuel De la Sota es conocida en toda Argentina por tratarse “de un pilar de las políticas de su gestión”.

En la actualidad, el cuerpo policial cordobés está conformado por más de 25 mil efectivos, cifra que ha ido en ascenso desde la primera asunción del mandatario en 1999. “Estos números tienen su daño colateral porque se traducen en pérdidas de vidas a partir de procedimientos policiales”, señaló.

“La violencia policial existe en Córdoba desde hace mucho tiempo, hubo años donde murieron más personas por gatillo fácil que en 2014”, explicó Cebrero cuando fue consultado por reclamos de organizaciones sociales y académicos que tuvieron lugar hacia finales del año pasado donde se denunciaba el hostigamiento policial sobre determinados sectores: “Lo que sucede es que antes los medios como La Voz del Interior, y muchos otros, no hacían visible la problemática. Términos como gatillo fácil, violencia institucional, no existían, siempre hablaban de ´muertes en enfrentamientos´”.

Las amenazas públicas y  privadas que sufrió el periodista Dante Leguizamón en agosto último de parte del jefe de la Policía de Córdoba, Julio César Suárez, por investigar hechos de violencia institucional en esa provincia, derivó en una consolidación de dicho reclamo. Según Cebrero, en ese momento “muchas organizaciones de derechos humanos y periodistas salieron a la calle a denunciar la matanza indiscriminada de jóvenes, se encuentren en situación de delito o no. Hasta un fiscal se animó a contar los aprietes que sufría de parte del jefe de la Policía.”

Detalló además que Suárez fue designado por De la Sota durante los acuartelamientos de 2013 para “normalizar” las fuerzas de seguridad. El empoderamiento del que goza el jefe de la Fuerza le ha permitido engrosar las filas policiales amparándose en el “sentido común que nos hace creer que tener más policías en la calle nos vuelve más seguros”.

Como ejemplo, el periodista contó que en Córdoba se han montado 40 retenes policiales en los cruces de ríos y caminos que van a la ciudad, a las que describió como “especies de aduanas que impiden que los chicos de los barrios lleguen al centro”.

 

Waldo Cebrero, entrevista en “Despacito y por las piedras”, 14 de febrero de 2.015.

Ismael Sosa en una noche donde la policía “fue impiadosa”

Waldo Cebrero informó en “Despacito y por las Piedras” que la muerte de Ismael Sosa permanece teñida de misterio: “La familia apunta a la policía porque el operativo que se montó esa noche fue feroz según los asistentes. Sin embargo, con el correr de los días la causa judicial comienza a inclinarse a lo que podría haber sido un accidente, lo que no minimiza la brutalidad con que actuó la fuerza pública”, remarcó.

Vale recordar, que Ismael, oriundo de Merlo, provincia de Buenos Aires,  llegó a Villa Rumipal para asistir al recital de La Renga el sábado 24 de enero junto a su novia. Durante la previa, según testigos, el joven fue atacado por efectivos policiales que cumplían el operativo de seguridad en el ingreso del concierto. Su pareja no volvió a saber de él, hasta que el 26 de enero se anunció el hallazgo de su cadáver inmerso en el Río Embalse, aledaño a la zona.

p-cebrero-2El periodista detalló que la causa judicial fue iniciada por la fiscal de turno Adriana Hidalgo, quien actuó durante los tres primeros días sin descartar ninguna hipótesis. Una de sus medidas clave fue ordenar el allanamiento a la Comisaría de Villa Rumipal. Por la documentación hallada se evidenció “el desborde de personas que vivía el pueblo ese día”, señaló Cebrero, mientras que entre los puntos oscuros, pudieron constatarse “veinte detenciones de jóvenes que no fueron informadas a la unidad judicial correspondiente”.

A partir de allí, la causa quedó en manos del fiscal natural de Río Tercero, Alejandro Carballo, quien en visión del entrevistado, “cuida mucho desde lo discursivo la actuación policial”. Explicó que para Carballo los golpes que habría recibido Ismael no se vinculan con el devenir de su muerte, y que en concreto hay un solo testigo que declaró sobre un enfrentamiento con un civil que habría protagonizado el joven esa tarde noche.

“La versión de la golpiza policial data de las 21 horas del sábado 24. El domingo al mediodía Ismael fue visto con vida, es decir 15 horas después y fue encontrado flotando sin vida el 26 de enero, 24 horas después. En el medio quedan dudas, pero los testigos cuentan que la policía ese día fue impiadosa. El fiscal tiene que investigar la pista policial”, sostuvo.

Finalmente, Cebrero brindó a “Despacito y por las Piedras” el trágico dato de que ya son cuatro los jóvenes cordobeses muertos en operativos policiales en lo que va del 2015.

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